Con la llegada del calor, muchas personas empiezan a notar más hinchazón, pesadez de piernas, retención de líquidos o incluso un empeoramiento de la celulitis y las varices. Y aunque pensamos que «es normal en verano», hay hábitos que pueden ayudarnos muchísimo. Uno de los más importantes —y a veces más olvidados— es algo tan simple como beber suficiente agua.
Cuando no nos hidratamos bien, el cuerpo tiende a retener más líquidos, la circulación empeora y aparece esa sensación de cansancio, inflamación o pesadez al final del día. El agua ayuda a eliminar toxinas, favorece la digestión, regula la temperatura corporal y mejora la circulación. Muchas veces notamos menos hinchazón, piernas más ligeras, mejor digestión, menos dolor de cabeza y más energía.
No esperes a tener mucha sed. La sed suele aparecer cuando ya llevamos cierto grado de deshidratación.
Algunas ideas: lleva siempre una botella contigo, dale sabor con limón, menta o frutos rojos si el agua sola te aburre, y relaciónala con momentos concretos (un vaso al levantarte, otro con cada comida). Y recuerda que hidratarse no es solo beber agua: frutas, verduras, sopas o gazpachos también ayudan. Pequeños hábitos pueden hacer que el verano se lleve mucho mejor.
¿Te suena? En consulta trabajamos esto paso a paso, sin dietas imposibles. Cuéntame tu caso.
