Aunque el cielo esté gris, el cambio de armario no perdona. Dejamos atrás las capas de cebolla y, de repente, descubrimos que los pantalones se han puesto de acuerdo para encoger misteriosamente en el cajón… Es el momento de la verdad: esos turrones que empezaron en octubre y las torrijas que empalmaron con febrero han reclamado su sitio.

Pero que no cunda el pánico, que esto tiene arreglo. No se trata de castigarse ni de pasar hambre —el hambre nos pone de mal humor y no estamos para eso—, sino de aplicar sentido común. Vamos a poner orden sin dramas.

Quererse de verdad es darle al cuerpo lo que necesita para estar a tope, no solo lo que le apetece al sofá.

Olvídate de la «operación bikini» y sus promesas imposibles; lo nuestro es la operación salud. Dormirás mejor, tendrás más energía y dejarás de pelearte con el botón del vaquero. El mejor momento para cuidar de ti no fue ayer: es ahora. ¡A por ello!

¿Te suena? En consulta trabajamos esto paso a paso, sin dietas imposibles. Cuéntame tu caso.