Llega el verano y, con él, el calor. Si durante el invierno el frío, la lluvia o la falta de luz nos sirven de excusa para no movernos, en esta época solemos cambiar el argumento por un rotundo: hace demasiado calor.

Sin embargo, mantenernos activos durante el verano es más importante que nunca. No hace falta entrenar durante horas ni hacer ejercicios de alta intensidad. Lo importante es seguir moviéndonos y adaptar la actividad física a esta época del año.

Por qué merece la pena

Los beneficios van mucho más allá de controlar el peso: mejora la salud cardiovascular, ayuda a controlar los niveles de glucosa y colesterol, contribuye a mantener la masa muscular y la salud de los huesos, favorece un metabolismo más activo y ayuda a prevenir numerosas enfermedades.

Pero también cuida de nuestra mente. Cuando hacemos ejercicio liberamos endorfinas, serotonina y dopamina, sustancias que nos hacen sentir mejor. Por eso la actividad física reduce el estrés y la ansiedad, mejora el estado de ánimo, favorece la memoria y la concentración, aumenta la autoestima, nos ayuda a dormir mejor y nos hace sentir con más energía.

Cómo hacer ejercicio cuando hace calor

La clave está en adaptarse, no en renunciar.

  • Elige las primeras horas de la mañana o el atardecer
  • Mantente bien hidratado antes, durante y después del ejercicio
  • Utiliza ropa ligera, transpirable y protégete del sol

Aprovecha lo que ofrece el verano

Piscina o playa: nada, camina dentro del agua, mueve brazos y piernas o juega con los más pequeños. La resistencia del agua fortalece la musculatura sin castigar las articulaciones.

Pasea. Hazlo solo, como un momento para desconectar, o acompañado. Lo importante es disfrutar mientras te mueves.

Súbete a la bicicleta, sube escaleras o descubre nuevos rincones caminando durante tus vacaciones.

En casa también cuenta. Unas bandas elásticas, unas mancuernas ligeras o una sencilla rutina con tu propio peso son suficientes para mantener la fuerza.

No se trata de quitar tiempo a tus vacaciones. Se trata de cambiar unos minutos de sofá por unos minutos de salud. Tu cuerpo no necesita que seas perfecto, sino que seas constante.

¿Te suena? En consulta trabajamos esto paso a paso, sin dietas imposibles. Cuéntame tu caso.